La gran noticia, no por esperada con menos repercusión, de la jornada de este jueves fue la confirmación de las duras tasas aduaneras que Estados Unidos, para proteger su producción, ha impuesto a buena parte de los países del mundo.
Aunque en una economía cada vez más globalizada, no hay compartimentos estancos, la impresión general es que España es uno de los países que menos van a sufrir el impacto de los gravámenes arancelarios impuestos por la administración Trump a las importaciones.
De todos los productos que salen del entorno de Astorga, la pizarra de Cabrera es el que más llega a Estados Unidos. Una parte significativa (aunque la mayor proceda de la parte gallega de Carballeda de Valdeorras) sale de la comarca de La Cabrera. El año pasado, aunque el proceso exportador se frenó un poco, empresas españolas vendieron unas 10.000 toneladas de piedra natural elaborada para cubiertas a Estados Unidos suponiendo unos ingresos totales cercanos a los 9 millones de euros, casi los 11 millones de dólares.
